Yo: "¡Oye, Jesús!"
Jesús: "Si."
Yo: "Soy un líder de jóvenes."
Jesús: "Lo sé, soy Jesús—¿recuerdas?"
Yo: "Si. Si. Pero.. este…. ¿porqué me hiciste trabajar
en el ministerio de jóvenes?
Jesús: " Yo no te hice trabajar en el ministerio de
jóvenes, te llamé."
Yo: "Sí como no. Llamar podría ser igual a hacer. Digo,
lo hiciste de tal manera que ya no me sentía feliz haciendo ninguna otra cosa.
Jesús, arruinaste todas las otras opciones."
Jesús: "De nada."
Yo: (suspiro) "Así está la cosa: si querías que yo
trabajara en esta cosa de líder de jóvenes, debes entonces pensar que el
ministerio juvenil es muy importante."
Jesús: "Si lo pienso así."
Yo: "Ah, ¿entonces porqué los adultos de la iglesia no
piensan que es tan importante? ¿Y te has fijado en la escala de sueldos
últimamente? Siempre estamos al final de la lista de prioridades."
Jesús: "Me puedo identificar con eso."
Yo: "Y todo lo que quieren que yo sea es un director
recreacional. Ya sabes… planea actividades bonitas y trata que esos jóvenes no
tomen alcohol, que no se droguen y que no se embaracen."
Jesús: "¿Creen que el ministerio de jóvenes se trata de
hacer de los jóvenes gente bonita?
Yo: "Pues, sí. Digo, creen que tu eres a todo dar y
todo—y quieren que sus jóvenes sean igual que tú."
Jesús: "Mira, estos padres piensan que yo soy una
bonita idea. Piensan que a mi me preocupa lo que a ellos les preocupa. Quieren
que yo sea solo un incremento a sus estilos de vida. Básicamente piensan que
morí en la cruz para ayudar a sus hijos a sacar buenas calificaciones, ser
capitanes de sus equipos de fútbol y sean porristas y tengan vidas bonitas.
Creen que quiero ayudar a sus hijos a ser buenos Americanos. ¡Fuchi!"
Yo: "Yo no creía que Jesús diría ´¡fuchi!´
Jesús: "Es una palabra Griega."
Yo: "Oh… pero ¿qué no supuestamente los Cristianos
tienen que ser bonitos?
Jesús: "¿Tu crees que yo morí en una curz para hacer
bonita a la gente? ¿Crees que quiero ser relegado a la posición de predicador
motivacional? Mira, ni siquiera me gusta el fútbol, y definitivamente no me
gusta la gente bonita. ¡Mira a mis discípulos! Hablando de ser ruidosos,
pedantes, rudos, débiles—oyeme, estos indivíduos eran todo menos bonitos. Te
acuerdas cuando ´el indivíduo bonito´ de Juan quería que yo enviara fuego al
pobre pueblito de Samaria porque no nos dejaron quedarnos una noche ahí?"
"Comienza a decirle a los padres que sus hijos e hijas
deberían tomarse un año después de la preparatoria (o High School) e irse a
Sudáfrica y observa cuánto duras. Diles que no es una buena decisión obligar a
los hijos a tomar un campamento de fútbol en vez de uno de la iglesia y observa
cuánto te van a apoyar. La verdad es que yo vine a arruinar las vidas de la
gente—así como arruiné la tuya. Vine a voltearle la vida al revés a la gente.
¿Recuerdas todo lo que yo dije acerca de ser la espada y cómo los padres
estarían en contra de los hijos?" No estaba bromeando."
Yo: "Pero si te permito arruinar la vida de los
jóvenes, podremos perder a algunos."
Jesús: "Qué bueno."
Yo: "¡¿Cómo puedes decir ´qué bueno´?! Comienzo a dudar
si realmente eres Jesús."
Jesús: "¿Por qué?"
Yo: "¿Por qué? Porque todos saben que el ministerio
juvenil se trata de alcanzar a tantos estudiantes como sean posibles. ¡Hemos
tratado de alcanzar a cada jóven para Cristo para el año 2000! Digo, este año
vamos a tener eventos y cruzadas en toda la nación para más de 100,000 jóvenes
en cada evento. ¡Vamos a conectarnos con todo el mundo vía satélite! ¡Vamos a
tener a las más grandes multitudes que jamás tuvimos!
Jesús: "No me gustan las multitudes."
Yo: "¿¡¿No te gustan las multitudes?!? ¿¡De qué estás
hablando?!
Jesús: "No me gustan las multitudes. Regresa a leer mi
historia. Sí, tuve multitudes de vez en cuando, pero la mayoría de las personas
solo querían más vino, comida y poder. Entonces—cuando no les di lo que
querían— me mataron. No. No me gustan las multitudes. Además, el mejor trabajo
que hice fue de uno en uno. Tu sabes… la mujer del pozo, el individuo loco, el
hombre ciego, la prosituta. Ahí es a donde hice las mejores cosas."
Yo: "Pero… este… eso no es eficiente."
Jesús: "Lo sé. No creo en la eficiencia."
Me: "¿¡¿Qué?!?"
Jesús: "Dejame ponerlo de esta manera. Creo en hacer
discípulos uno a la vez. Muy despasito."
Yo: "Pero Jesús, yo pensé que te gustaba lo
´rápido´."
Jesús: "No. A mi me gusta lo despasito. Y lo
pequeño."
Yo: "Qué barbaridad. Si sigo escuchandote ¡me van a
despedir!"
Jesús: "Qué bueno por tí."
Yo: "¿¡Qué bueno por mí?!? Oh Jesús, ¡no es tan
fácil!"
Jesús: "No dije que era fácil. Dije que iba a ser
difícil."
Yo: "Pero lo difícil es… bueno… difícil."
Jesús: "Dímelo a mí."



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